Viernes, 22 de mayo de 2009
La guerra civil española, al igual que el conflicto ruso-japonés en Manchuria en el mismo período, significaron en la historia de la aviación militar una época de transición en cuanto a tecnología aeronáutica se refiere, así como en las tácticas de combate aéreo. También constituyó la primera vez que en un conflicto armado a gran escala, la superioridad y dominio del espacio aéreo fue una condición necesaria, casi determinante, para lograr la victoria final en una guerra. Veremos como la calidad del material fue decisiva en las fases más importantes del conflicto; ya que en cuanto a la calidad de aparatos, tanto republicanos (gobierno) como nacionalistas (rebeldes) disponían de números similares.

El arma de Aviación Española necesitaba a mediados de los años 30 de modernización. Existían planes para sustituir a los biplanos Nieuport-Delage Ni D-52 por el elegante biplano Hawker Fury. Los bombarderos biplanos Breguet XIX se les pensaba sustituir por los monoplanos Martin 199 (B-10), antecesor de los bombarderos nortamericanos de la II Guerra Mundial. Pero todos esos planes de renovación serían afectados de manera brusca y dramática, ante la velocidad de los acontecimientos.

El 18 de julio de 1939, los generales Jose Sanjurjo y Emilio Mola se alzaron en armas contra el  gobierno socialista recién elegido en España. El ejército español más poderoso se encontraba en Marruecos, al mando de Francisco Franco, el cual apoyo a los generales insurgentes. Éstos se encontraban en España tratando de ganar tiempo, ante la superioridad de las fuerzas leales al gobierno, mientras arribaban los refuerzos de Franco desde África. El inconveniente era el bloqueo que La Escuadra Española (la marina), ejercía en el estrecho de Gibraltar, siendo por aire la única vía de traspasar el estrecho. Fue así como los nacionalistas enviaron un emisario a Berlín para pedir ayuda a Hítler, ante “la necesidad de contrarrestar la creciente influencia soviética en España”.

Arribaron así los dos primeros Junkers Ju-52 (capacidad 35 personas), los cuales en tan solo dos semanas transportaron 2500 hombres. Comenzaba así, el 28 de Julio, uno de los primeros puentes aéreos de la historia. Posteriormente arribaron 9 Ju-52 más y 6 cazas biplanos Heinkel He-51. Éstos fueron los primeros aparatos de la famosa “Legión Cóndor” alemana. El 30 de Julio llegaron desde la isla de Cerdeña los primeros Savoia S-81 a Marruecos (similares a los Ju-52). Era  avión más moderno en aquellos primeros días del conflicto (336 km/h a 5000 mts, 2000 km de alcance y capacidad de 2000 kg de bombas), Estos aparatos imposibilitaron su interceptación por parte de los cazas republicanos, ya que los Ni-52 alcanzaban 250 Km/h a 6000 mts, mientras que los aviones italianos podían volar a 7000. Era la época en que los bombarderos estaban por delante de los cazas en características como la velocidad y la altitud, eran en su mayoría monoplanos, mientras que los cazas estaban comenzando la transición de biplanos a monoplanos. El puente aéreo culminó en Noviembre, se habían transportado 23393 hombres de los 30000 del ejército de África.

 Ni 52 de los republicanos   

    

Una vez que los nacionalistas establecieron el contacto terrestre entre Cádiz, Córdoba y Granada; comenzaba una nueva fase en la guerra cuyo objetivo principal fue Madrid.La ofensiva nacionalista comenzó el 1 de Agosto, avanzando desde el sur gracias al apoyo de los S.81, que bombardeaban posiciones republicanas en misiones de bombardeo táctico a media altura.

Estos aparatos también protegían el tráfico marítimo logístico, amenazando a los buques de La Escuadra. El 14 de agosto llegaron los biplanos Fiat CR-32 (12 aviones), superiores a los He-51; (356 km/h) algunos con 2 ametralladoras de 12.7 mm (el calibre normal en los aviones de entre guerra era de 7.7 mm “calibre 30” , contra los 330 km/h de los Heinkel. Estos aparatos fueron los cazas estándar de la aviación nacional. Por su parte, la República recibió al inicio ayuda francesa, el 8 de agosto llegaron los 14 Dewoitine 371/372. Estos aviones monoplanos de ala en parasol eran una etapa intermedia en la evolución del biplano al monoplano, y fueron durante dos meses, los mejores cazas de la República (esto nos da una idea de la rapidez con que se sucedían las mejoras del diseño en esa época). 

Fiat CR 32, conocidos como "Cirris", García Morato fue el as de la guerra, usando uno de estos biplanos.


Heinkel He 51, al mostrarse inferior en combate aéreo frente al Fiat CR 32, fue relegado como cazabombarderos. Adolf Galland los pilotó, utilizando las primeras bombas napalm.

También se recibieron algunos monoplanos Dewoitine D.510, antecesor del D.520, el mejor caza francés de la II Guerra Mundial. Llegaron al mismo tiempo los bimotores biplanos multiplaza Potez 540; estos aparatos surgieron de la idea de los años 30, del diseño de “Fortalezas Volantes”, aviones pesadamente armados que debían resultar invulnerables para la caza enemiga. La idea resultaría un fracaso, como se demostraría durante la II Guerra Mundial con los B-17. La misma compañía francesa había desarrollado, contradictoriamente, cazas de escolta bimotores para la protección de las fortalezas. Era la idea de “caza destructor”, que en Alemania se desarrolló en el Messerschmitt Bf-110, tan elogiado por German Goering, y que resultó un fracasó durante la Batalla de Inglaterra.

En el norte de España, los republicanos vascos conservaban en la zona de Asturias un pequeño sector de litoral fuertemente defendido, conocido como el “Cinturón de Hierro”. Fue durante este asedio, cuando los cazas alemanes He-51 (relegados al ataque al suelo por los superiores Fiat), estrenaron una nueva táctica de ataque al suelo (bombardeo de asalto). Atacando en formación de fila y en rasante sobre el objetivo, para luego girar y ponerse tras la cola del que le precede; se protegían así unos a otros, a la vez que ejercían mayor presión sobre el objetivo. También fue la primera vez que se utilizaron las bombas hechas a base de “gelatina” de gasolina, las posteriormente famosas Napalm. En estos ataques se destacó Adolf Galland, futuro As de la Lutwaffe. Gracias a esas tácticas se tomó Bilbao en Julio de 1937. Los He-51 fueron posteriormente sustituidos en estas misiones de asalto por los Henschell Hs 123, y luego por el entonces secreto Junkers Ju-87 Stuka, para ataques de prueba en picado. Los italianos utilizaron para el ataque de precisión al suelo el Romeo 37bis y el Breda Ba 65, además de los Fiat CR-32bis.

Ante la superioridad aérea de los nacionalistas, la República recibió ayuda de la Unión Soviética, que decidió intervenir ante el creciente apoyo que tanto Alemania como la Italia fascista daban a los insurgentes; los cuales, con la toma de Extremadura, lograron conectar el norte y el sur del país. Tras la toma de Toledo, la lucha se centró en la toma de Madrid, defendida por las milicias republicanas. A finales de Octubre de 1936, llegaron los biplanos rusos Polikarpov I-15, y los monoplanos I-16. El resultado fue la detención del avance nacionalista sobre Madrid, ya que la superioridad aérea pasó a manos de los republicanos. Las últimas versiones de los I-15 tenían superior poder de fuego que los Fiat CR-32, gracias al uso de 4 ametralladoras (1800 disparos/min contra los 474 disparos/min de los Fiat). Ambos aviones tenían características de maniobra similares, pero los aviones rusos estaban en desventaja táctica ante la cercanía del campo de batalla, debían despegar con el enemigo prácticamente encima. Los monoplanos I-16 eran los mejores cazas del conflicto en aquellos momentos, adoptando la táctica de volar muy alto y picar sobre los aviones enemigos. Esta táctica se llevó a cabo en pocas ocasiones, ante la cercanía de las fuerzas enemigas, debiendo los cazas rusos atacar en trepada, desde la altura de los tejados de las casas, maniobra en la que tuvieron gran éxito, ganándose el apodo de “Ratas”.

Polikarpov I 15 "Chato"

En el combate cercano envolvente, los I-15 se las entendían con los Fiat CR-32; en cambio, los I-16 debían adoptar la táctica de trepar y picar, mejor conocida como “péndulo”, logrando así desbaratar los ataques aéreos nacionalistas. Para el ataque de bombardeo detrás de las líneas enemigas, los rusos aportaron su moderno monoplano rápido Tupolev SB-2 “Katiuska” (400km/h), que reemplazaron a los Potez; haciendo imposible su interceptación por parte de los CR-32, equilibrándose así el problema de alcanzar a los bombarderos. En detrimento, los “Katiuska” solo podían transportar 600 kg de bombas, además de tener el defecto de estallar al ser alcanzado por la metralla enemiga, dado a su carencia de depósitos autosellantes de combustible. Otros aparatos importante de “asalto” aportados por los rusos, en cuanto a número y calidad, fueron los Polikarpov R-5 “Rasante” y el R-Z “Natascha”. El resultado fue que se logró detener la ofensiva nacionalista sobre Madrid. Esto decidió a los alemanes a utilizar su “material secreto”.


Polikarpov I 16 "Rata". Con estos aviones, los republicanos lograron recuperar cierto dominio del aire, grente alos biplanos Fiat CR 32

Tupolev SB 2 "Katiuska". Con estos aviones, la Républica lograba bombardear inpunemete objetivos en tierra. Los Fiat nacionalistas eran incapaces de darles alcance

En Diciembre de 1936 llegan a España 3 prototipos del caza monoplano Messerschmitt Bf-109, el cual utilizaba un moderno motor “en línea” (la mayoría de los aviones de la época utilizaban motores radiales), esto le daba un mejor rendimiento aerodinámico. En marzo de 1937, llegan los aparatos de la serie A y B, con lo que se logró, al inicio, la paridad en la guerra aérea. Es importante resaltar la actitud de los pilotos ante los nuevos aparatos; los alemanes estaban decepcionados con las pobres prestaciones en combate aéreo de los He-51, siendo relegados al ataque al suelo. Por eso recibieron con beneplácito a los Me-109, siendo los He-51 pilotados por pilotos españoles. Igualmente arribaron algunos Heinkel He-112, como iniciativa privada. Este modelo compitió en Alemania contra el Me-109, para ser el caza estándar de la Luftwaffe, perdiendo la competición más por razones políticas que por deficiencias de prestaciones, en algunos parámetros superior al caza Messerschmitt. Un escuadrón de estos aviones fue pilotado por españoles, con bastante éxito.


Messerschmitt Bf-109B, con este aparato, los nacionalistas terminaron de dominar el aire y ganar la guerra civil.


Heinkel He 112. Se utilizaron muy pocos durante la guerra; eran pilotados por españoles.

En el caso de los italianos sucedió todo lo contrario, el éxito del Fiat CR-32 hizo que su remplazo, el Fiat G.50, no fuera recibido con entusiasmo, llegando incluso a eliminarles la cubierta de la cabina de pilotaje, al igual que en los biplanos. El resultado sería nefasto para los italianos, que se empeñaron en el desarrollo de mejores biplanos, construyendo en serie el Fiat CR-42 “Falco”, los cuales eran ya obsoletos al inicio de la II Guerra. De igual manera, se perjudicó el diseño de motores lineales italianos, debiendo construirse bajo licencia motores lineales alemanes para modernizar sus cazas. Los rusos también prefirieron los biplanos (eliminaban las cubiertas en las cabinas de los I-16), pero los “ratas” tuvieron más destacado papel que los G.50, además de haber participado en mayor número.

En cuanto a lo que se refiere al bombardero estratégico, este fue llevado a cabo principalmente por los italianos, atacando desde las islas Baleares. Hasta la fecha, la aviación de bombardeo estratégico había hecho el papel de “policía” en las posesiones coloniales de las grandes potencias de la época, con la finalidad de intimidar y de advertir a los habitantes de esas regiones a no realizar revueltas. Fue en España donde por primera vez se utilizó, desde la Primera Guerra Mundial. Los alemanes sustituyeron en esa función a los Ju-52 por las primeras versiones del Heinkel He-111, ambos aparatos participaron en el bombardeo de Guernica, inmortalizado en una pintura de Pablo Picasso. Los más veloces Ju-86, los Dornier Do-17 y los Heinkel He-70 se usaron en misiones de reconocimiento. Los italianos utilizaron el moderno Savoia S.79, el mejor bombardero del conflicto. Sucedió que los S.79 y He-111 atacaban durante el día, y los S.81 y los Ju-52 durante la noche. Situación parecida ocurriría durante la II Guerra Mundial, cuando la Octava Fuerza Aérea norteamericana atacaba de día objetivos sobre Alemania; atacando la Real Fuerza Aérea inglesa durante la noche.


El Savoia Marchetti S.M. 79 Sparviero, resulto ser el mejor bombardero de la guerra.


El heinkel He 111B era también otro diseño muy moderno que se estrenó en la España.


Otro pajarraco que se estrenó, el Dornier Do 17.

El Heinkel He 70 proporcionó el diseño del ala para el He 111. En uno de estos aviones se estrelló Walter Wever.

Las tácticas de combate aéreo también tuvieron cambios importantes en España. La formación básica de combate antes de la guerra era la de tres aviones, el líder escoltado por dos aviones atrás en ambos costados. Durante la guerra civil se comenzó a usar la formación de 4 aviones, mucho más eficaz, que a la vez se podía dividir e dos pares (Rotten), en el que el avión de atrás seguía y a la vez cubría al líder. Esta formación fue ideada por el as alemán Model, y es hoy en día la formación básica de combate, incluso en desfiles aéreos.

Algunos aparatos usados por la legión:


Heinkel He-111 modelos B-1, E-1 y J-1 ("Pedro")




Dornier-Werke Do-17 modelos E-1, F-1 y P-1 ("Bacalao")




Heinkel He-59 modelos A y B-2 ("Zapatones")



Junkers-Jumo Ju-87 modelos A y B ("Sturzkampfflugzeug", "Stuka" y "Stupido")




Savoia-Marchetti SM-79 ("Sparviero")


Savoia-Marchetti SM-81 ("Pipistrello")


Publicado por GaetanoLaSpina @ 2:56  | Aviaci?n
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Publicado por Invitado
Viernes, 15 de octubre de 2010 | 16:19

estas seguro que eran cr 32? al menos los que salen en las fotos son los imam ro 37 "el lince"

 salu2