S?bado, 03 de octubre de 2009

El Gotha G-IV de Brandenburg sobre Londres

 

Por la primavera de 1917 el frente occidental se había estancado desde más de dos años con los ejércitos de Alemania y de los aliados en una guerra de trincheras.

 

En el mar, las flotas de Alemania y de Gran Bretaña estaban también en un callejón sin salida estratégica que seguía a la batalla poco concluyente de Jutlandia en 1916. La campaña sin restricción de los U-Boot en el Atlántico había dado lugar a la entrada de Norteamérica en la guerra con el hundimiento del Lusitania. Alemania en ese momento decide utilizar a su fuerza aérea para ayudar a romper el impasse y llevar la guerra al corazón de sus enemigos.

 Los nuevos Gotha G-IV

 

Las incursiones nocturnas de Zeppelines sobre Inglaterra en 1915 y 1916 comandadas por Strasser habían probado ser  ineficaces,  mientras los grandes dirigibles habían resultado ser sumamente vulnerables al tiempo imprevisible y a las defensas cada vez más eficaces.

 

Una nueva arma estratégica por lo tanto sería utilizada, el bombardero pesado. Con una flota de tales aviones, el mismo corazón de Londres podría ser atacado, además del litoral del sur.

 El Hauptmann Ernst Brandenburg

En marzo de 1917 una nueva unidad fue formada en Flandes, pronto conocida como la England Geschwader. Comandada por el Hauptman Ernst Brandenburg, el KampfGeschwader o Kaghol 3 (la designación oficial de la unidad) fue equipada con el nuevo Gotha G. IV. Con un tripulación de tres, y una envergadura de casi setenta y ocho pies, el G. IV era una máquina de vuelo impresionante. Accionado por dos motores en línea Mercedes de 260 HP refrigerados por agua, el Gotha tenían una velocidad superior de 88-MPH, siendo su techo de servicio era más de 21.000 pies, y su radio de acción de 305 millas. La carga de bomba máxima era 1.100 libras, pero en la primera incursión a la luz del día en Londres, cada avión llevaría seis bombas de 110 libras.

Las bombas son acondicionadas en el fuselaje de un Gotha G-IV

 

Para los propósitos defensivos el Gotha fue armado con dos ametralladoras Spandau de 7.92 mm. Una característica interesante del G. IV era la capacidad del artillero posterior de disparar no sólo hacia atrás y hacia arriba, pero podía también hacia abajo a través de un túnel especialmente diseñado en el fuselage.

Los Gotha G-IV se preparan en Gand, Bélgica, para la incusión sobre Londres.

 

El 13 de junio de 1917 despega de la base del KampfGeschwader 3 el capitán Brandenburg, quien guía a su unidad desde su Gotha de cola roja pilotado por el excelente y muy capacitado teniente Trotha en el primer bombardeo a la luz del día sobre Londres.

Los Gotha del Kagol 3 atraviesan la costa inglesa

 

Veintrés Gotha G IV. salieron de Gand, en Bélgica en esta misión histórica, pero dos pronto tuvieron que dar vuelta detrás, y otros cuatro bombardearon otras blancos debido a los problemas mecánicos. Un total de 17 bombarderos llegaron sobre Londres a pesar de la niebla, arrojando 128 bombas con efectos devastadores desde 15.000 pies, con un total de 4.400 kilos de alto explosivo.

 

Las primeras cayeron a las 11.35 hs sobre los docks y fábricas del este del Támesis. Luego de 5 minutos, otras 72 de alto explosivo cayeron sobre la City y alrededor de la Liverpool Street Station, el principal punto de referencia dado por Brandenburg para el bombardeo, referencia alcanzada por sus tripulaciones en una magistral clase de navegación aérea a pesar de la niebla que impedía tomar referencias terrestres para mantener el rumbo.

 

En dicha estación es alcanzado por una bomba un vagón comedor repleto de pasajeros, siendo allí donde se produjeron una parte sustancial de las 162 víctimas mortales y 432 heridos que produjo la incursión ante la mirada atónita de la población de Londres, que no podía creer lo que sucedía, esto ser bombardeada a plena luz del día, luego de saberse a salvo de las incursiones nocturnas de los Zeppelines.

Los daños en la Liverpool Street Station

Otro blanco alcanzado fue lamentablemente la Escuela Poplar, en la Upper North Street, alcanzado por una bomba de 50 kilos que provoca numerosas muertes entre los estudiantes.

 

Arrojadas todas las bombas, el Geschwader volvió a reunirse en formación cerrada para hacer frente a la reacción de los cazas británicos, que si bien despegaron en número de treinta, sólo dieciséis de ellos lograron llegar a aproximarse a los Gotha, pero sólo uno de ellos los atacó decididamente, siendo rechazado por las armas de abordo. Alivianados de sus bombas, los Gotha toman mayor altura con facilidad hasta tal punto que los cazas enemigos, al llegar a la costa, ya habían desistido de seguirlos. Todos los aviones alemanes retornaron a su base con regularidad.

 

La reacción de la opinión pública inglesa, que para ese entonces se sentía a salvo de incursiones, fue de espanto. Se levantaron ásperas críticas contra el manejo de los mandos militares y volvió a encenderse una ya acostumbrada diatriba entre Lord Trench, Jefe de la Defensa Territorial, y Sir Haig, Comandante del Expeditionary Corps en Francia, respecto al hecho que debería atricherarse ese frente con cañones y aviones de caza para protegerse adecuadamente de la nueva amenaza alemana que se cernía con violencia sobre Inglaterra.

 

En cuanto a Brandenburg, fue llamado al Cuartel General alemán y condecorado por el Káiser con la Pour le Mérite. Y es allí dónde la desgracia lo alcanza, ya que al retornar a su comando, el Albatross confiado al comando nuevamente de Trotha sufre una falla de motor en el despegue, cayendo a tierra, muriendo Trotha y sufriendo gravísimas heridas Brandenburg, quien pierde una pierna y ya no puede participar de futuras incursiones.

DEL FORO AVIACIÓN DE COMBATE. CETEU


Publicado por GaetanoLaSpina @ 2:25  | Aviaci?n
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