S?bado, 28 de noviembre de 2009

6. Batalla final y fin de la campaña, 203 a. C.

Despejadas las dudas iniciales, referidas a la disposición de los ejércitos rivales enfrentados, abordar el relato de lo sucedido en la batalla no resulta difícil pues Livio nos ofrece interesantes detalles. Magon, al igual que Asdrúbal años atrás, tampoco pudo evitar ser interceptado, viéndose obligado a combatir antes de encontrarse con su hermano. La batalla librada por las fuerzas romanas y punicas, hasta donde pude ver, no ha sido estudiada, por lo que supongo que este, mi trabajo, es el primero en hacerlo.

En razón de lo dicho en el apartado, puedo afirmar que la batalla es del todo muy interesante. Ambos contendientes plantearon sus líneas de batalla de forma equilibrada. Al parecer, el ataque inicial correspondió a los romanos, estos enardecidos por las arengas de sus mandos, arremetieron furiosamente contra la línea cartaginesa. Esta, que vacilo al principio debido al fuerte choque, pronto se recompuso y detuvo el ímpetu inicial romano. El pretor Quintillo Varo, advirtió que el miedo inicial de los punicos, ante el pobre progreso romano, podría tornar en audacia, trasladando el miedo a la propia línea. Es así que el pretor y el procónsul, reúnen toda la caballería posible en el flanco izquierdo, seguramente concientes de la superioridad del jinete romano (y/o aliado) en el combate cercano en comparación con los numidas que combatían en ese sector. Estos, superados en numero y en desventaja táctica evidente, retroceden cediendo su flanco. Tal situación era de gran riesgo para los cartagineses, pero por algo Magon era un Barcida. Tomando los elefantes que, prudentemente había mantenido en reserva (después de todo solo eran siete), los lanza sobre la caballería romana que ve como sus caballos se descontrolan solo ante la presencia de las bestias.

Fase 1. Las legiones Arremeten. Los cartagineses aguanten heroicamente.

 

Fase 2. Fuerte ataque de la caballeria romana contra el flanco derecho cartagines. Los numidas retroceden.

La batalla en este punto se torna de lo más violenta, ahora el flanco izquierdo romano pasa a la defensiva, los numidas se recuperan y dan cuenta fácilmente de los jinetes romanos en sus asustados e incontrolables animales, y los elefantes pisotean impunemente a los jinetes caídos. Para colmo, la XII legión la estaba pasando muy mal, había sufrido gran cantidad de bajas y si se mantenía en posición era mas por el orgullo de no ser ellos los primeros en ceder terreno que por la fe en si mismos de lograr gran cosa. En estas condiciones, el flanco izquierdo romano, no duraría mucho tiempo. Era momento para que entren el juego las reservas, ambos contendientes lo entendían así. Los romanos, para intentar dar vuelta la difícil situación a la que habían sido llevados. Los cartagineses, para intentar profundizar los logros en ese sector del campo. El que mejor uso hiciera de sus reservas, sin duda obtendría la victoria ese día.

Fase 3. La Caballeria Romana es arrollada por los elefantes. Los numidas se recuperan.

 

Fase 4. Los romanos utilizan su reserva. Magon hace lo mismo.

Los primeros en utilizar sus reservas, fueron los romanos. La XIII legión, que esperaba ansiosa su momento, irrumpe por el flanco, con sus proyectiles dejan fuera de juego a los elefantes, cuatro mueren y el resto se desbanda. Para detenerlos Magon hecha mano de sus galos de la reserva, estos, ante la vista de los romanos no debieron causar gran impresión, Livio nos cuenta que los hastati no suponían gran problema en derrotarlos. Y así fue realmente, pues todo el ímpetu desplegado por estos bárbaros, choco y se esfumo contra el acero romano, para colmo, los elefantes descontrolados también los atacaban, la resistencia de los galos duro un suspiro. Por otra parte, desaparecidos los paquidermos, la caballería romana se rehacía y rechazaba definitivamente a los numidas.

Fase 5. La legion XIII derrota a los Galos. La XI se impone en su sector. Los Cartagineses retroceden.

 

Fase 6. Flanqueo y victoria romana. Magon es herido gravemente.

Como si esto no fuera poco para el joven Barcida, la XI legión se imponía claramente en su sector. Ante tal favorable situación, la línea romana, muy comprometida en un principio, avanza ahora y obliga a su rival a ceder terreno al verse flanqueado y muy presionado de frente. Magon logra sin embargo mantener a su ejército ordenado e indica un repliegue general que se ejecutaba de forma muy ordenada, hasta que el desastre se hizo presente. Y esto ocurrió cuando el líder punico cae gravemente herido y es retirado del campo de batalla inconsciente. Sus hombres lo creen muerto y entran en pánico, tal era la esperanza depositada en su líder, al que estaban dispuestos a seguir al fin del mundo, pero muerto el nada valía la pena. En consecuencia la línea punica se desarmo, y el hasta entonces ordenado repliegue torno en desesperada huida. Los enceguecidos romanos les dieron caza el resto de la jornada, dando cuenta de más de 5.000 hombres. Las bajas romanas, también fueron importantes, 2.300 legionarios perdieron la vida, la mayoría de la XII legión.

Tercera Expedición a Italia. Magon Barca, 2da Guerra Punica, 205 a. C.

Posible escena de nuestra batalla. Los elefantes africanos dan cuenta de la caballeria romana cuyas monturas enloquecen con la sola presencia de aquellos animales.

 

7. Cartago reclama la vuelta de sus líderes. Muerte de Magon.

Magon huyo oculto por la noche, todo lo rápido que su herida le permitía. Encontró refugio en la tierra de los Ingauni de Liguria, donde se entrevisto con una embajada de Cartago que “le informó de que tiene que navegar para África a la mayor brevedad posible, a su hermano Aníbal, similares instrucciones se le habían dado, y estaba a punto de hacerlo. Cartago no está en condiciones de conservar lo conseguido en las Galias y en Italia.”19

No había mucho que meditar, para Magon las cosas estaban claras, había sido duramente derrotado, y corría serios riesgos de ser nuevamente atacado por los victoriosos romanos. Por otra parte, los Ligures pronto se desentenderían de la causa púnica, ni hablar de los Galos. Pensó que un viaje por mar seria menos riesgoso para su herida, que el traqueteo de las marchas y las batallas. Se embarco entonces con sus hombres que todavía le eran fieles y zarpo rumbo a Cartago. Era el final para su aventura en la tierra del enemigo, ahora debía prepararse para defender a su país en su propia tierra, pero no había alcanzado Cerdeña cuando la muerte lo alcanza, no menos a causa de sus heridas, como del terrible dolor por las metas no cumplidas. La flotilla continúa rumbo a Cartago, llevando consigo los restos del ejército de Magon, algunos buques son interceptados por una flota romana que operaba en la zona, el resto logra llegar a salvo casi al mismo tiempo que lo hiciera Aníbal.

Livio cuenta que la orden de regresar a África, fue un durísimo golpe para el Barcida, y no dudo que así fuera. Pero también afirma que Aníbal, totalmente fuera de si, acusaba a su país de no hacer todo lo posible en sostener sus logros (1). No eran los romanos los que conseguían que se retirara de Italia, sino sus mismos compatriotas. El que había vencido en mil batallas, que contaba sus victimas por cientos de miles, que había puesto en jaque a Roma en su tierra por 15 años, ahora debía dejar todo a tras y volver a su tierra, a hacer lo que otros no habían podido. Reune a sus hombres mas fieles y se embarca (2).

También cuenta que Aníbal, echando una ultima mirada a las costas de Italia, acusa a los dioses y a los hombres por su suerte adversa, y se pregunta si, luego de Cannas no debería haber marchado con sus ejércitos que todavía “olían la sangre de la victoria sobre las tierras de Cannas” directamente hacia Roma (3).

Tras 16 años de campañas y victorias ¿Cuáles habían sido sus errores para que todo termine de esta manera? ¿A que o quien hay que adjudicarle su fracaso? No es este trabajo el indicado a mi parecer para abordar tal cuestión, aunque creo que más de una vez he dejado bien claro mi posición al respecto. Lo cierto es que finalmente Aníbal daba por terminada su campaña en Italia y volvía a su tierra. Sin dudas su cabeza buscaba las respuestas, y estoy de acuerdo con Livio cuando afirma que: “En medio de estas acusaciones y lamentos, era llevado de vuelta Aníbal, tras su larga ocupación de Italia.” 20 

Mapa de Situacion Liguria / Galia Padana, 205 a 203 a.C. Para la realizacion del mismo, he seguido las pistas de Livio y un poco de imaginacion. Livio habla de Savo y la toma de Genua. Tambien del avance romano por la Galia, pero del combate final no hay datos. El mapa que consegui tiene trazadas las calzadas romanas en la zona, que supongo son posteriores al episodio (sin embargo me parece logico suponer caminos pre-romanos coincidentes), estos son la Via Posthumia de Liguria a la Galia y la Via Aemilia opuesta a esta. Siguindo estos caminos logicos para ambos contendientes me da por resultado el probable sitio de la batalla, que como se ve, daria en las cercanias de Ticinum y Placentia. No deja de ser todo deducciones mias.

 

Citas:

1. Aunque también dice que ya tenía sus barcos listos para la partida algo del todo contradictorio para alguien que no quiere irse y abandonar lo conseguido. Por esto creo muy tendenciosas las palabras de Livio a cerca de la retirada de Aníbal. He basado mi trabajo en el y respeto sus palabras, y así lo reflejo en mi trabajo, pero debo aclarar no estar del todo de acuerdo con ellas. Ya he dado mi parecer sobre la estrategia púnica más de una vez, aunque acepto que es un tema del todo controvertido. Dejare para más adelante, tal vez en un trabajo sobre Escipion o el mismo Aníbal, abordar con profundidad esta cuestión. Aunque no esta demas recordar la suerte de los anteriores lideres cartagineses, pues repasando sus campañas (por ejemplo Amilcar Barca en Sicilia, durante la primera guerra punica) veremos como era su costumbre manejarse practicamente solos, sin ningun apoyo de la metropoli.

2. El resto, los que no quisieron continuar a su lado, son pasados a cuchillo en el templo de Juno Iacinia, un santuario que había permanecido inviolable hasta ese momento. Otros son distribuidos en guarniciones, ¿esperaba regresar pronto?

3. Tal vez sea esta una de las afirmaciones que dan origen a la vieja disputa tan debatida. Nuevamente afirmo que, y aunque mis ideas sobre el asunto ya son conocidas por todos ustedes, he decidido seguir el hilo del texto de Livio. Me pregunto, ¿sabia Livio de que tras Cannas se avecinaba el invierno? ¿Sabia Livio de las dificultades (para ambos bandos) que hasta ese momento habían presentado los asedios a plazas fuertes? Si tanto había sufrido Aníbal por refuerzos o suministros ¿Cómo haría para sostener un asedio a una ciudad como Roma?

 

8. Epilogo.

La salida de Magon y la de Aníbal, fueron notificadas en Roma al mismo tiempo. La alegría en Roma fue total, y la sensación de alivio inmensa. Sin embargo, fueron castigados los responsables de que ambos cartagineses partieran sin dificultad, sea por falta de coraje o fuerza, “a pesar de que había recibido instrucciones expresas del Senado en este sentido”21(1). Al mismo tiempo, una comisión de Sagunto informaba como había sido capturada una misión de Cartago que había llegado a España con el fin de contratar mercenarios. Estos fueron encarcelados y su botín devuelto a los Saguntinos, quienes se mostraron muy agradecidos (2).

Roma festejaba. Tras tantos años de durísima guerra, de haber soportado al enemigo vagando con libertad por su tierra, ver como dos veces impunemente otros cartagineses osaban ingresar a Italia con sus ejércitos. Tras haber tenido que soportar la presencia del campamento enemigo a la vista de la ciudad, haber sufrido durísimas derrotas, y la muerte de miles de compatriotas.

“¿Con qué frecuencia en nuestros consejos, hemos escuchado la queja de los hombres que levantan sus manos al cielo y se preguntan si alguna vez vendrá el dia cuando Italia se vería liberada de la presencia de su enemigo y florecera en la paz y la prosperidad! Por fin, después de dieciséis años de guerra, los dioses nos han concedido este beneficio…” Livio, 21.

Se decretaron cinco días de gracias en todos los santuarios y se elevaron a 120 las victimas a sacrificar. Sin embargo, “un sentimiento de ansiedad” los invadió inmediatamente, sentían que era momento para la prudencia y no para los festejos. Pues ahora “todo el peso de la guerra”, que hasta el momento había obligado la concurrencia de cada hombre de Roma, “se redujo a la suerte de un ejercito y su comandante” 21.

 

FIN

Citas:

1. ¿Se ha hablado de esto alguna vez? Entonces ¿en que consistía la estrategia de Escipion? Si como todos dicen, su idea era llevar la guerra al África para obligar a Aníbal a abandonar Italia, ¿a que vienen estas palabras de Livio?

2. Esto demuestra que, aun habiendo perdido España, los cartagineses se animaban a aproximarse a sus costas con el fin de contratar mercenarios. Evidentemente esto lo hacían porque suponían tener éxito.

 

Fuentes:

Tito Livio. Historia de Roma desde su Fundación. (Principalmente)

Polibio de Megalópolis. Historia Universal bajo la Republica Romana. (Omnipresente)

 

Mapas y dibujos de:

Osprey - MAA 158 - Romes Enemies (2) - Gaellic & BritishCelts

Osprey - MAA 180 - Romes Enemies (4) - Spanish Armies

Osprey - Battle Orders 027 - The Roman Army of the Punic Wars

Osprey - Campaign 036 - Cannae 216 BC Hannibal Smashes Rome's Army

 

Esquemas.

Mapas de las Baleares, mapa de Liguria, yesquemas de batalla: marvel77

POR MARVEL DEL FORO MUNDO HISTORIA.



Publicado por GaetanoLaSpina @ 0:47  | Historia
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