Martes, 02 de noviembre de 2010

Durante el siglo XVI, se desarroll? en Espa?a un debate que, a?n en nuestro actual siglo, sigue teniendo plena vigencia. No se trataba s?lo acerca del derecho que, supuestamente, tienen las naciones fuertes sobre las d?biles, o de la defensa de las poblaciones d?biles contra las fuertes, sino que tambi?n se ven aqu? inmiscuidos asuntos que, en el futuro, ser?an los temas principales de los postulados de las doctrinas pol?ticas de lo que hoy en d?a conocemos como "derecha" / "izquierda" o fascismo y comunismo.

Grandes cambios en la mentalidad del hombre europeo ven?an form?ndose durante el siglo XVI. Era la ?poca del Renacimiento y, por lo tanto, de la b?squeda de la verdad en el mismo hombre y no tanto en lo divino. Se conformaron por entonces algunos de los principales estados europeos, siendo Espa?a el m?s poderoso de la ?poca gracias al descubrimiento de Am?rica y su gran cantidad de recursos y materias primas. Se conformaba as? un nuevo Imperio mundial pero, en este caso, la mayor parte de sus reci?n descubiertos territorios estaban habitados por pueblos desconocidos y de culturas con pr?cticas que, algunas veces, chocaban hondamente con su cultura de tradici?n cristiana.

Mapa atribuido a Bartolom? y Crist?bal Col?n

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Juan Gin?s de Sep?lveda y la "justa causa de guerra contra los indios".

El choque de ambos mundos no pudo ser m?s confuso y extra?o: los conquistadores le?an un "Requerimiento de Indias" en donde le ped?an a los ind?genas (con o sin indios que sirvieran de int?rprete) que aceptasen la soberan?a de un se?or poderoso, el rey de Espa?a, muy benevolente, cari?oso y tierno, quien ser?a s?bdito, a su vez, de un se?or mucho m?s poderoso y bueno, el Papa, quien est? en comunicaci?n con un todopoderoso Dios sin nombre y, adem?s, ?nico. Este Dios los aceptar?a a todos como sus preciosas criaturas.

Sin embargo, al final de la lectura de dicho Requerimiento hab?a una clara y amenazante advertencia: si rechazaban al Rey de Espa?a, al Papa y a su Dios, se desencadenar?a sobre ellos una furiosa c?lera que se llevar?a por delante a todos y les traer?a terribles sufrimientos. La consecuencia l?gica de todo esto fue una guerra de conquista continental que dur? mas de trescientos a?os. Esta guerra caus? profunda preocupaci?n en los Reyes Cat?licos y en sus sucesores ya que el m?todo de conquista violenta de los colonizadores chocaba profundamente con el dogma del cristianismo.

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? Juan Gin?s de Sep?lveda

En 1550, un alto funcionario de la corona espa?ola llamado Juan G?nes de Sep?lveda emprendi? oficialmente la tarea de justificar el derecho de la corona sobre los pueblos reci?n descubiertos. Para esta misi?n, trat? de adaptar argumentos del derecho natural y divino as? como de la filosof?a cl?sica para justificar la "justa causa de la guerra contra de los indios".

No eran ideas nuevas ni innovadoras ya que, en esencia, se trataba de repetir algunas ideas de Arist?teles acerca de aceptar la esclavitud as? como tambi?n el derecho natural de los pueblos fuertes para dominar a los d?biles. De la Edad Media se toma la idea agustiniana de la "guerra justa" para justificar la existencia de ej?rcitos cristianos pero aplicada ahora a una guerra ofensiva en vez de defensiva, inspir?ndose en la Reconquista espa?ola o en las propias Cruzadas, un antecedente l?cito de los ej?rcitos cristianos que supuestamente buscaban defender o recuperar la "Tierra Santa". Tambi?n Sep?lveda estaba influenciado por las recientes ideas de Maquiavelo acerca de las caracter?sticas que deb?a tener un buen gobernante.

En definitiva, Sep?lveda trataba de justificar el ideario que se trataba de transmitir a los ind?genas con el mencionado "Requerimiento de Indias" referente a la justas razones de los espa?oles de hacer la guerra a los indios as? como a ser regidos o gobernados por ?stos y, si se oponen a ello, poderles hacer perfectamente la guerra.

En la Junta de Valladolid de1550 se llev? a cabo el debate entre Juan G?nes de Sep?lveda y quien ser?a su principal contrincante, Bartolom? de Las Casas, un fraile que trat? de demostrar sus teor?as de colonia pac?fica, con escaso ?xito, en Cuman? y Guatemala y que posteriormente fue Obispo de Chiapas.

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Bartolom? de las Casas y la Controversia de Valladolid

El contacto de Las Casas con los ind?genas hab?a comenzado desde muy joven. Su padre, Pedro de las Casas, se alist? en el segundo viaje de Col?n (1493). Al volver a Europa, el almirante le regal? a su hijo un joven esclavo indio,que ser?a su amigo y compa?ero en Sevilla. Bartolom? convivi? con este ta?no por m?s de dos a?os y ello junto a los relatos de las aventuras de su padre en el segundo viaje colombino fueron las primeras influencias que le permitir?an descubrir en el futuro su vocaci?n como defensor de los indios.

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Bartolom? de las Casas
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Su primer viaje a Am?rica lo realiz? acompa?ando a su padre cuando ?ste se alist? en la expedici?n de Nicol?s de Ovando, contando Bartolom? con s?lo dieciocho a?os. En la Espa?ola, Bartolom? presencia el apetito de los conquistadores por el oro as? como la primera sublevaci?n de indios, que justificar?a la acci?n de guerra de los conquistadores y el hecho de tomarlos como esclavos. Sin embargo, no hab?a llegado el momento en que Las Casas asumiera definitivamente su vocaci?n de defensor de manera que su comportamiento en sus primeros a?os en Am?rica (1502 a 1513) fue guerrear contra los indios ta?nos y formar parte de la expedici?n de Haguey.

M?s tarde, acompa?a a P?nfilo Narv?ez como capell?n castrense cuando ?ste parte a ayudar a Diego Vel?zquez en la conquista de la isla de Cuba. Pareciera ser que fue durante su estad?a en dicha isla, al presenciar la matanza de indios en Caonao adem?s del horrible suplicio del cacique Hatuey, cuando comenz? verdaderamente su pasi?n en la lucha en defensa de los ind?genas. A su regreso a Sevilla, en 1515, es recibido por el rey Fernando el Cat?lico quien no le pudo atender al estar ya enfermo.

En 1516, Las? Casas presenta su proyecto de colonizaci?n pac?fica de Tierra Firme el cual pretend?a realizar para demostrar que era posible tratar a los indios sin arrebatarles sus tierras ni maltratarlos f?sica o culturalmente. Su proyecto se iniciar?a con la construcci?n de diez fortalezas que servir?an como puntos de arranque de penetraciones mas profundas en el continente haciendo tratos comerciales con los indios de manera pac?fica facilitando as? la cristianizaci?n y el desarrollo econ?mico y, por consiguiente, el mestizaje. Lamentablemente, en septiembre de 1520 los indios hab?an arrasado con la misi?n de Chichiriviche (Venezuela) por el comportamiento cruel de algunos conquistadores en otros lugares, siendo castigados por una expedici?n mandada por Gonzalo de Ocampo.

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El desenlace.

Dos d?cadas despu?s, Las Casas gozaba de un gran prestigio en la Corona espa?ola pues en 1542 hab?a logrado la aprobaci?n de las "Leyes Nuevas", las cuales prohib?an la esclavitud de los indios y ordenaban que todos quedaran libres de los encomenderos, siendo puestos bajo la protecci?n directa de la Corona. Este hecho fue tan significativo que durante la Guerra de Independencia de los pa?ses hispanoamericanos la mayor?a pobre mestiza a?n ve?a a la Corona espa?ola como su defensora frente a los privilegios y abusos de los blancos criollos por lo que durante la fase inicial de la Guerra de Independencia la mayor?a parda apoy? la causa de la Corona contra los criollos que luchaban por la autonom?a, influenciados a?n en esta idea del rey paternal y protector.

Por otra parte, los argumentos de Sep?lveda se basaban en la supuesta superioridad de la civilizaci?n europea frente a la "sacr?lega y pervertida" civilizaci?n de los ind?genas americanos. B?sicamente, recomendaba el sometimiento de los ind?genas bas?ndose en cuatro aspectos o razones fundamentales:

  1. La idolatr?a de una gran diversidad de dioses, que ser?a volver a la lucha contra el paganismo, eliminado en Europa.
  2. La supuesta inteligencia inferior, respecto a los europeos, mas cultos y "elegantes".
  3. El sometimiento de los ind?genas por la fuerza har?a m?s sencillo inculcarles la fe cristiana.
  4. El delito de cometer sacrificios humanos, incluso canibalismo.

As?, recurriendo a la autoridad de Arist?teles, justificaba aquella "guerra justa" al derecho de someter por las armas a aquellos que, por su condici?n natural, deben estar sometidos a la obediencia, a que lo perfecto debe reinar sobre lo imperfecto y lo excelente sobre lo contrario. Era una afirmaci?n equivalente a comparar a los hombres con los animales "ya que las fieras son dominadas por los hombres, as? como el macho reina sobre la mujer". La diferencia fundamental entre estos seres nobles (el europeo, que ser?a virtuoso, humano y heroico) y los "b?rbaros" era para Sep?lveda la misma diferencia que separa a los hombres de los monos por lo que conven?a usar el "arte" de la cacer?a de animales ya que esos "b?rbaros", habiendo nacidos para obedecer, rehusaban a la esclavitud.

Llegaba Sep?lveda a afirmar que la avaricia de los conquistadores era un beneficio para las v?ctimas y que el vencido era el ?nico responsable de las rapi?as. As?, este representante de los conquistadores trataba de reducir el esc?ndalo y de disipar la indignaci?n que exist?a en Espa?a por los m?todos inhumanos de muchos conquistadores.

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? Emperador Carlos V

Estas ideas fueron rechazadas por las mismas autoridades que hab?an solicitado la ayuda a Sep?lveda, es decir, por el Consejo Real y el Consejo de Indias, adem?s de las universidades de Alcal? y Salamanca que hab?an sido consultadas, alegando su "doctrina malsana". Indignado, Sep?lveda logr? editar su obra en Roma pero el emperador Carlos V mand? a retirar de circulaci?n los ejemplares que se hab?an infiltrado en su reino. Dicha prohibici?n dur? en Espa?a hasta el siglo XIX.

Totalmente contrario era el pensamiento de Las Casas, no s?lo en el aspecto humanitario sino tambi?n en lo referente a la conducci?n y designios del Imperio. La primera impresi?n que dar?a la controversia entre Las Casas y Sep?lveda es que este ?ltimo defendiera la existencia o raz?n de ser del Imperio mientras que el fraile se dedicara a criticar a sus compatriotas. Nada m?s lejos de la realidad ya que el fraile s?lo condenaba los m?todos violentos e inhumanos creyendo que s? se pod?a colonizar al Nuevo Mundo por medio de granjas colectivas, donde reinar?a el amor y la convivencia. Lamentablemente, su experimento en Venezuela y Guatemala fracas?, incluso fueron muertos algunos frailes por los ind?genas, hecho que fue aprovechado por sus rivales para sorprenderlo en contradicci?n. Las Casas replic? afirmando que el gran dolor sufrido con anterioridad por los indios justificar?a el combate contra los espa?oles, incluso su derecho a la autonom?a.

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Legado de Bartolom? de las Casas

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Ruinas de la Reducci?n de San Ignacio Min? en Misiones (Argentina), ejemplo del modelo de colonizaci?n propugnado por Bartom? de las Casas (Clik para ampliar)
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La visi?n de Las Casas es sorprendentemente moderna para su ?poca, m?s a?n proviniendo de un religioso. Expuso las razones de las dificultades econ?micas de un imperio que hab?a recibido m?s oro y plata de lo que pod?a haber en ninguna otra parte del mundo, anticip?ndose a lo que ser?a la decadencia del Imperio espa?ol. Por medio de ideas exclusivamente econ?micas comunic? a Carlos V las razones de su obligaci?n como rey a intervenir con leyes justas en la pol?tica de ultramar ya que no se podr?a evitar la debacle que estar?a por venir si no se pon?a fin inmediatamente a la matanza de ind?genas.

Si recordamos que la segunda mitad del siglo XVI fue para Espa?a una continua y progresiva quiebra monetaria que acabar?a con su prestigio en los pr?ximos siglos, no queda m?s que admirar el talento pol?tico de este defensor de la m?s grandes de las causas perdidas de la humanidad. La debacle econ?mica de una naci?n inundada de metales preciosos, el hambre asolando al pa?s due?o de un imperio donde "el sol jam?s se pone" y la ruina total provocada por una gran alza de precios, es decir, ese fen?meno complicado que era el mercantilismo y que manifestaba el nacimiento del capitalismo, fue perfectamente comprendido por Las Casas.

Las ideas de Sep?lveda en supuesto beneficio del Imperio espa?ol no fueron m?s que, a la larga, la receta de su propia destrucci?n. Alentar, justificar, incluso glorificar las acciones violentas y asesinas de muchos conquistadores era, pues, el camino m?s f?cil, r?pido y seductor para atraer a la poblaci?n espa?ola a conquistar Am?rica con el resultado que hemos explicado ya. Se trataba de una pol?tica a corto plazo con la ?nica intenci?n del saqueo y bot?n, muy distinta a la llevada a cabo por los colonizadores ingleses en Am?rica del Norte.

Si bien no es nuestra intenci?n aqu? explicar todo un contexto socioreligioso europeo durante el siglo XVI, las motivaciones de la inmigraci?n de los colonos ingleses eran de muy distinta ?ndole, existiendo, pues, marcadas diferencias econ?micas y religiosas entre aquellas mismas provincias. Las colonias espa?olas americanas fueron mas homog?neas en cuanto a las motivaciones y a sus objetivos econ?micos que eran b?sicamente, en sus inicios, la de la explotaci?n de oro y plata. La pol?tica colonizadora de Las Casas se asemejaba m?s a la de la mayor?a de los colonos ingleses, exceptuando, obviamente, a los piratas, filibusteros y bucaneros.

En lugar de cazar y maltratar a los indios para someterlos forzadamente a la esclavitud, dentro de la cual su rendimiento de trabajo ser?a pobre, era necesario extraer a los indios del sistema de encomiendas, donde eran obligados y maltratados. As?, Las Casas propon?a propiciar de manera pac?fica el acercamiento a los indios que, conservando plenamente su libertad, escuchar?an la predicaci?n del Evangelio y, sin violencia alguna, como otras gentes del mundo, aceptar?an al rey de Espa?a como el suyo propio. Obviamente, esta propuesta podr?a parecernos ingenua y simple pero debemos decir que muchos frailes convivieron de manera pac?fica con los indios, como es el caso del padre Jos? Gumilla con los indios del Orinoco que, como jesuita, ten?a su idea de hacer una comunidad pac?fica de ind?genas trabajadores, aunque al final se dedic? m?s a estudiar su forma vida y cultura. Las ideas de Rousseau de que el hombre es bueno por naturaleza y la vida y la sociedad pueden influir sobre ?l de mala manera por lo que un "regreso" a la naturaleza ser?a una especie de cura o sanaci?n para su alma y su cuerpo fueron anticipadas por estos religiosos.

Retrato y mapa del Orinoco del padre Jos? Gumilla (Clik para ampliar)

Ya en 1548, las Cortes, alarmadas por las demandas americanas de suministros, llegaron a proponer al emperador que estimulara el desarrollo de las industrias coloniales, para disminuir las exportaciones de la Pen?nsula hacia el Nuevo Mundo. Si, como recomendaba Las Casas, en vez de importar todo desde la metr?poli, se hubieran esforzado los conquistadores? correctamente en bastarse a s? mismos con la mano de obra ind?gena, cuya maestr?a en agricultura, artes y oficios era evidente, posiblemente se hubiese logrado evitar aquella enorme inflaci?n producto del oro de Am?rica.

Estamos, pues, ante dos visiones contrarias del devenir del mundo. Por un lado, la idea medieval de Imperio Mundial, como por ejemplo el Imperio Carolingio, el Sacro Imperio Romano Germ?nico o el Imperio Bizantino, que ya no ten?a sustento en el siglo XVI, representada en Sep?lveda, contra la idea, por otro lado, del Estado / Naci?n progresista, trabajador y humanitario,que a largo plazo obtendr?a tanto una metr?poli como unas colonias pr?speras y cuyos habitantes convivir?an felices.

Lamentablemente, viviendo hoy en el siglo XXI se nos hace evidente que, en la pr?ctica, fueron las ideas de Sep?lveda las que? prevalecieron sobre las de Las Casas y siguen actualmente en vigencia en las grandes potencias.


Autor: Gaetano La Spina, Licenciado en Historia.

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Bibliograf?a

CASAS, Bartolom? de las. Historia de las Indias. Fundaci?n Biblioteca Ayacucho, 1986.

CASAS, Bartolom? de las. Obra indigenista. Alianza, Madrid, 1983.

S?JOURN?, Laurette. Antiguas culturas Precolombinas: Am?rica Latina, Historia Universal siglo XXI, 1980.

SEP?LVEDA, Juan Gin?s de. Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios. M?xico, Buenos Aires, 1965.

revista:?
MH Magazine 4
Secci?n:?
Historia Latinoamericana

Publicado por GaetanoLaSpina @ 13:34  | Historia
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